Hoy les presento la continuación del análisis hecho por Maartje Janse. La primera parte la encuentras en mi Worldlog de la semana pasada. También incluí la historia en mi nuevo libro ‘Het gelijk van de dieren, het geluk van de mensen’ (la razón de los animales, la felicidad de los humanos) que salió el domingo 8 de marzo. Aquí les presento una impresión de la presentación del libro.


“Los abolicionistas del siglo 19 intentaron tener una consideración respetable. Esto lo hicieron buscando Holandeses conocidos para ayudarlos. Pidieron el favor a pastores, poetas, filántropos, catedráticos, jurados y miembros del Parlamento para poner su nombre en la lista de sus miembros. Además de esto distribuían historias de horror con respecto al sufrimiento de los victimas. Historias que tenían que asustar a la gente e incitarlos a la toma de una decisión política: se trataba de historias acerca de torturas, asesinatos y el abuso incestuoso de esclavos, historias acerca de las hijas de borrachos quienes llegaron a la prostitucion obligada y se suicidaron y sobre los Javaneses hambrientos y enfermos que influían fuertemente la opinión publica. Novelas como ‘Uncle Tom’ de Harriet Bleecher Stowe y Max Havelaar de Multatuli eran cruciales en la creación de leyes para terminar la esclavitud (1862) y el sistema cultural (1869 y 1870) que abusaba de los esclavos. No hay mas que concluir que Thieme trabaja según ese sistema comprobado exitoso del siglo 19. La lista de candidatos del Partido para los Animales en el inicio estaba formada principalmente por Holandeses conocidos. El apoyo de una vanguardia intelectual hace entender que “no se trata de un partido de inocentes” según Marianne Thieme durante su primer reacción a los resultados de las elecciones. Aparentemente el Partido llenaba su tiempo permitido para los partidos políticos en la televisión con suficientes tomas chocantes de animales sufridos en la bio-industria, únicamente acompañado por una rima escrito por Kees van Kooten, diciendo que los animales que se veían tenían que sufrir inocentemente. También en cuanto a su posición frente a la política establecida, el Partido para los Animales parece a sus antecesores del siglo 19: Quiere seguir siendo un partido de acción teniendo como principal objetivo poner el tema del bienestar de los animales en la agenda de la Cámara Popular. El Partido para los Animales no comienza de frente con negociaciones políticas, pero elige para comenzar una posición absoluta en contra del sufrimiento de los animales a favor del placer humano. Esto no quiere decir que se descalifica como jugador en el dominio político’(...)’. Se dirige simplemente hacia otra fase en el proceso de la toma de decisiones políticas: poner temas en la agenda y crear la toma de conciencia son primeros en la negociación y el compromiso. Muy notable del Partido para los Animales es que presentan esa fase desde temprano en el Parlamento, mientras por lo general ocurre fuera de ello: en terreno de grupos de presión o de otras formas. No existe ningún regalamiento que obliga a los representantes del pueblo negociar de inmediato con otros partidos. Quien se refiere a las reglas del ‘juego político’ muchas veces olvida que la política cambia su carácter constantemente. Las personas quienes expresan públicamente su indignación sobre el sufrimiento de los animales en una sociedad civilizada, se presentan a si misma como una vanguardia moral provocando burla con el argumento de superioridad moral, provocan al establecimiento político. Los que decidan que no se trata de una política ‘real’ ya que en sus ojos solo puede ser definido tratándose de negociaciones, pone en absoluto la imagen contemporánea de la política”.
En la semana entrante voy a contar un poco mas acerca de la forma de decidir los puntos para la agenda en el parlamento cuando se trata de los derechos de los animales y su bienestar en el parlamento.
Hasta entonces!












